Como ya lo decía Baudelaire “Lujo, calma y voluptuosidad” en Las Flores del Mal a través de su poema “L’invitation au voyage” (Invitación al viaje); Dior se ha aplicado el cuento y se ha instalado en la Costa Azul en Saint Tropez, en el contexto del Hotel Ambassador.
El lujo del siglo XXI es ante todo una vivencia y una experiencia única que sólo algunos privilegiados pueden disfrutar; para ello, Dior ha creado un espacio exclusivo en el Hotel Ambassador con una boutique que ofrece productos adaptados al clima de la zona (gafas de sol, sandalias, complementos, etc.) a la vez que la posibilidad de disfrutar de un almuerzo en el jardín de la mano del chef Yannick Alléno, que ya cuenta con tres estrellas Michelín.












